Disfrute Cervecero

Para ver béisbol, buena comida y birras

Por: Mariana Bellorín Aguilera

, , , , , , , , , ,

perro-caliente-cerveza-en-estadio

Para un fanático deportivo solo hay un lugar en el que se siente como en casa: en las gradas del estadio mientras alienta a su equipo. Para el venezolano el béisbol se ha convertido en una pasión, en un motivo, en un escape, en un mundo lleno de rituales. Especialmente entre octubre y febrero donde cada noche los equipos se baten a duelo por terminar con la corona del torneo local.

Cada uno de los ocho estadios que forman parte de nuestra liga se convierte en el templo en el que lo fervientes fanáticos acuden a velar por el bienestar y triunfo de su equipo. Pero junto a la euforia de ver a “los nuestros” jugar, estar en el estadio es una experiencia para todos los sentidos y comienza desde la misma entrada en la que se mezcla el bullicio con colores, sabores y olores.

Toldos, carritos y parrillas, pero siempre se comienza con una cerveza, luego es turno de elegir un aperitivo:

  • Los populares asquerositos: Perros calientes, hamburguesas, pepitos de: carne, pollo, chuleta, mixto. Con queso, aguacate, papas, ensalada, extra de salsas. Sencillos o “especiales”, lo que se traduce en tamaños casi imposibles de atacar al primer mordisco.
  • Pinchos: También de res, de pollo, de “parrilla”, incluso en sus versiones de alitas. Más de uno cae en la tentación de la carne asada a la parrilla y condimentada con un toque que muchas veces el dueño del puesto guarda el secreto.
  • Tequeñones y empanadas: Para mí, esto es un déja vu al colegio, excepto porque ahora puedo acompañarlo con una cerveza. 😉 ¡Y siempre habrá una buena salsa verde o salsa rosada que le dé el toque celestial!
  • Las impelables arepas: ¿Qué te hace sentir más en casa que el olor de unas arepas recién preparadas? La aventura comienza combinando rellenos y salsas, para terminar saboreándola en cada bocado mientras se alterna con una cerveza para apaciguar el calor.

Y en las gradas se grita, se canta, se bromea, se celebra, se llora y se come:

  • “Papita, maní, tostón”: El canto clásico de las gradas, ideales para bajar los nervios que produce cada jugada, esos que te comes de forma apresurada mientras ligas un hit. Las cotufas son otras que nunca fallan.
  • Endulzarnos la victoria: Toda buena cita al paladar no puede terminar sin un postre y, en el estadio, tampoco es la excepción. Dulces criollos, chocolate, tortas, algodones de azúcar, melcochas. Cualquier toque vale para cerrar de forma magistral la noche.

Cada vez son más los puestos de comida que hacen vida en los pasillos del estadio: nachos, parrilla, shawarmas, burritos, pizzas…

La práctica hace al maestro y con el tiempo nos convertimos en expertos para evitar que se nos bote la birra al tiempo que comemos y celebramos una jugada que pone a nuestro equipo adelante en el marcador. 9 innings, 27 outs y un marcador que a veces nos saca cabizbajos del estadio, pero (siempre es nuestro deseo) otras nos brinda alegrías que estallan con los vasos llenos de nuevo de cerveza y abrazos que se confunden entre los amigos y los vecinos de puestos.

¿Se terminó el partido? Algunos nos dejan tan buen sabor de boca (y cerveza) que quisiéramos que en lugar de nueve, se jugaran unas veinte entradas para alargar la fiesta que se vive. Pero siempre tendremos una nueva jornada…

Y, ¿cuál es tu plato impelable cuando vas al estadio? Déjanos el comentario y etiqueta a ese pana que siempre va contigo a apoyar a tu equipo.

 


Fotos: Roberto Mata

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Bienvenido a Combina con una Polar